lunes, 24 de junio de 2013

JULIO SOSA (PORQUE CANTO ASÍ)

        

 LA CUMPARSITA (Porque canto así)

Julio Sosa hizo suyos los versos de Celedonio Flores. Dejó dos grabaciones, una con la orquesta de Leopoldo Federico, siendo solista el día viernes 18 de agosto de 1961, y la otra una grabación particular realizada durante una charla radial con una presentadora. En la misma grabación, Julio Sosa canta "Mi noche Triste". Julio aclaró antes de empezar a cantar lo siguente; "Para Españita y Roque, un matrimonio amigo tan querido, voy a dejar como recuerdo grabado los versos de Celedonio Flores Porqué canto así". (Me acompaña Leopoldo Federico con su bandoneón.  Según el escritor Uruguayo Federico Silva, esta grabación particular fué obtenida en casa de un amigo de Julio Sosa, en Firmat (Provincia de Santa Fé, argentina). Este cantor recio, nacido en la localidad Uruguaya de Las Piedras, les hacía algunos retoques a las letras o las expresiones. En esta grabación cuando dice "este tango, habla por mi", repite dos veces (este tango), lo mismo ocurre en el resto del recitado, siendo las diferencias de la letra original una repetición "porque cuando pibe", y cambia "al sueño" por (el sueño), "algún patio, por (mi patio), pobre pieza por Triste pieza, modelando en odio por; modelando en barro, agregándole y cambiandole la letra de esta manera donde dice: "porque es bravo, fuerte, tiene algo de vida", quedando de la siguiente manera: (porque el tango es macho, porque el tango es fuerte, tiene olor a vida, y finaliza, tiene gusto a muerte en vez de "tiene algo de muerte".

domingo, 23 de junio de 2013

ESTE RINCÓN ES DE TU PROPIEDAD




Hola amigos del tango; estoy curiosamente sorprendido por las entradas que registra este reducto donde pueden abrevar todos aquellos que necesiten una explicación, un consejo o una idea relacionada con el tango. Casi siempre tiro hacia atrás cuando tengo que hacer un comentario, quizá porque a mis jóvenes años me llegó el tango. lOS COMENTARIOS ESTÁN REDUCIDOS PARA  AQUELLOS QUE HACEN RADIO Y PRESENTAN TANGOS, PUEDAN UTILIZARLOS.              Era 1957, cuando dejé mi pueblo natal de Villa Regina, en un viaje que duró unas cuarenta horas hasta Plaza Constitución. Yo aún era menor de edad, pero quería conocer la gran Aldea, allí en la casa de un amigo fuí recibido y precisamente este jóven tocaba el piano y gustaba del tango. Me llevó a varios bailes, y en uno tocaba Juan Dárienzo mientras le ponía el canto Alberto Echagüe. Quedé aturdido de tangos, hoy con 72 tacos aún canto algunos los viernes a la noche en la Parrilla Argentina. "Tres Banderas". Me acompaña con guitarra Abel Monzón (todo un groso) Gracias por interesarte en este rincón, si te gusta podés recomendarlo, siempre seremos más. Un fuerte abrazo de Carlos

ASI SE BAILA EL TANGO

"ASI SE BAILA EL TANGO"

En los años cuarenta, refiriéndose a la manera de bailar el tango, Rodolfo Dinzel escribió: "Esta época es la de la masificación de la coreografía, hay una evolución en la cantidad, pero no en la calidad. Ya está establecido el clasiquismo en el tango y la danza es abordada en distintas capas sociales. Más que una clasificación por técnicas o movimientos, encontramos una clasificación por hábitat. Los hombres ansiando subir del estrato social a través de este símbolo, consideran "bien" tener el refinamiento en los salones. (cuanto más arriba, más liso era el tango) todos tendía a alisarlo. Pero igual quedaron reductos donde se desarrollaron una gran variedad de combinaciones. Si bien la mayor cantidad de bailarines se adaptaron a esta tendencia lisa, hubieron grandes bailarines que realizaron la sintesis de todo el historial evolutivo en cada tango. A este tango, lo grabó Ricardo Tanturi y su orquesta típica "los Indios" y lo registró en el canto Alberto Castillo que debido a la personalidad y a la manera de cantarlo originaba peleas en los bailes donde acudían muchachos de origen algo más alto. 

jueves, 20 de junio de 2013

HOMERO MANZI

     HOMERO MANZI. "MILONGA TRISTE"


Este artista, fué el primero en convertir las palabras de los tangos en poesía. En sus versos quedaron retratadas nostálgicas postales de barrio, las casas bajas de rejas con zarcillos pegados al muro de las paredes sin revoque, personajes entrevistos o intuidos desde las ventanas del colegio de Pompeya (Buenos Aires) en el que estuvo de pupilo varios años.  Los recuerdos (muchas veces ajenos de los últimos guapos) o el decir en otras palabras, algo así como "el paraíso perdido de la infancia"
      Homero también tuvo tiempo y el deseo de ocuparse del amor como desgarradura, como pérdida y así fué elaborando un conjunto de metáforas sencillas, (estrictamente visuales), sostenidas en un artificio común de la poesía de época.
      Fué el poeta emblemático de la renovación producida alrededor del año cuarenta en el tango; el primero en atreverse a echar mano de los avances de la poesía para arrimarlos en versos. Lector temprano de Rubén Darío, Manzi quedó sorprendido el día que por primera vez se encontró con "Misas Herejes y La Canción del Barrio" (libros de Evaristo Carriego)
lo que contribuyó a llevar adelante su tema "Viejo Ciego" que con la música que le aplicaron Cátulo Castillo y Sebastián Piana (ambos vecinos del barrio) fué estrenado en noviembre de 1926 por Roberto Fugazot.   Casi contemporáneamente a la creación de "Viejo Ciego", Manzi se dedicó a revalorizar la milonga, que hasta entonces se mantenía en un discreto segundo lugar.  En "Milonga Triste", homero escribe estos versos.
         Llegabas por el camino, delantal y trenzas sueltas
         brillaban tus ojos negros, claridad de luna llena
         mis labios te hicieron daño, al besar tu boca fresca
         castigo me dió tu mano, pero más golpeó tu ausencia.

HORACIO SALGÁN

       HORACIO SANGÁN


Tenía solo 16 años cuando lo contrataron para tocar en un cine de Villa del Parque (Buenos Aires). Había estudiado piano en una modesta academia del barrio de Caballito y luego de recibirse deambuló por pequeños conjuntos que nunca llegaron al centro de la gran Ciudad. Esto ocurrió hasta que tocó unos meses con el maestro Elvino Vardaro incluyendo algunas actuaciones con el grupo de Roberto Firpo. El siempre deseaba superar aquella estructura de la llamada "Guardia Vieja" y someterse a los adelantos de una música más actualizada y elaborada. En 1944 formó su primera orquesta y de esa época queda el recuerdo de su colaboración con Edmundo Rivero. Sus versiones eran revolucionarias y la voz ronca del cantor, aún cuando gustaba al público, a las empresas de grabaciones les quedaba la duda de un éxito comercial, y esto hace que decida disolver su grupo luego de tres años de intentarlo.  La principal característica de Horacio Salgán en la música, es el sonido brillante, inconfundible, seco, tenso y sorpresivo, donde muestra influencias de los musicos de jazz. En 1950 volvió a insistir en una nueva formación perdurando esta hasta el año 1957.

miércoles, 19 de junio de 2013

LA MUJER EN LOS INICIOS DEL TANGO


SOFÍA BOZÁN (1935)


La participación femenina en los orígenes del tango estuvo relegada a la función de acompañante para la danza en los prostíbulos donde se ejecutaron las primeras interpretaciones. La actuación femenina como cantante se inicia con una mujer de nombre Lola Candales que dió a conocer el tango "La Morocha" en la sociedad porteña. Estas primeras cancionistas no se habían creado aún un espacio o una personalidad definida. Copiaban gestos y movimientos de las artístas Madrileñas y sus registros se mantenías casi siempre como soprano.Entre aquellas precursoras se destacó "Pepita Avellaneda" y las escasas fotografías que se conservan la muestran con una gorra de marinero y una falda tableada, las medias de color blanco y un gesto inocente o vestida de varón, con un pañuelo al cuello, un cigarrillo en los labios y la guitarra en la falda.  (Supongo que esta vestimenta se debe a que no debían destacar mucho sobre la figura del hombre y le copiaban la pinta para que fuera aceptada). A los nombres de Pepita Avellaneda y Linda Thelman, hay que agregar los de Paquita Escribano, Dorita Miramar y Fliora Rodriguez (esposa de Alfredo Gobbi), cuya compañía se trasladó a París con el objeto de grabar una serie de discos fonográficos para la antigua casa "Gath y Chaves".

FRANCISCO CANARO

       FRANCISCO CANARO


       Como muchos otros nombres famosos del tango, el maestro Francisco Canaro, nacido en Uruguay en el pueblo de San José de Mayo, fué hijo de inmigrantes Italianos que llegaron a este País Sudamericano.  Su llegada se produce en 1888, y desde ese momento sus caminos fueron ingratos con su familia. Su padre no encontró el trabajo que necesitaba y se traslada a Buenos Aires en busca de esa salida. Francisco comenzó a trabajar como pintor de obra (se le llamaba brocha gorda) y al poco tiempo se le presenta la oportunidad de ingresar como operario en una fábrica de envases de aceite, allí su ya manifiesta obsesión musical lo llevó a construir con uno de esos envases que fabricaba, un rudimentario violín al que agregó un mástil y un arco improvisado. Con ese precario instrumento aprendió a tocar hasta que pudo comprarse su primer violín.  Se inició como músico trashumante recorriendo los prostíbulos de alejados pueblitos de la Provincia de Buenos Aires. En estos sitios peligrosos se conoció con otros músicos a los que en un futuro se asociarían para ejercer en grupo. Ente otras figuras legendarias se encontraban Samuel Castriota, y Vicente Loduca, debutaron en la cafetería de Suárez y Necochea de Buenos Aires y para los dias del centenario Argentino, se integró ya preparado artísticamente a la orquesta de Vicente Greco

domingo, 16 de junio de 2013

EXPERIENCIA (SONETO LUNFARDO)

         Sacado del libro de Luis Alposta; "Antología del soneto        Lunfardo"


         "EXPERIENCIA"

       Vos sos un gil de bute, si es que andás tan chalao
       y te da la viaraza por ponerte cabrero
       ¿no manyás que la vida te arruina el estofado
       y te deja sin mina, sin amor ni puchero?

       Creéme viejo, hacete el más ranún y piantate
       de la sesera el grupo del metejón ingrato
       laburala de guiso como un bacán y armate
       de alguna piba otaria, pa no pasar por gato

      Creeme, viejo, el mundo vive de puros trapos
       seguí la caravana, que si nó los sopapos
      del destino, algún día, te arruinarán la jeta

      Dedicate al escabio de la verdad, che hermano!
      nada de meteduras, y fumate un toscano
      de la vida, yirando como cualquier ruleta.

         

ANGEL VILLOLDO


         ANGEL VILLOLDO


Figura descollante de la Guardia Vieja, fué un prototipo de porteño ligado al mundo del tango. Nacido en 1869, ejerció de payador y guitarrero, sabiendo trabajar de "cuarteador" en el barrio de Barracas (Buenos Aires) Algunas cuestas en la topografía ciudadana obligaban a los carros cargados y a los tranvias ocupados a efectuar un esfuerzo suplementario que los caballos de tiro muchas veces no podían superar resbalando sobre el adoquinado de las calles. Cuando esto ocurría, "se pedía cuarta" y llegaba el cuarteador montado en un pesado ejemplar de gran alzada (con frecuencia de raza percherón) que prendido a la cincha, llevaba un lazo de tiento grueso trenzado a mano. con ese lazo enganchaba el vehículo en apuros y ayudaba a salvar el repecho. La fama de Villoldo como payador y cantor comenzó sobre el año 1900, cuando decidió salir a lucir sus habilidades en cafetines del barrio de La Boca, Los Corrales, San Telmo y en Las Carpas de la Recoleta. En esos sitios adquirió renombre pulsando una guitarra a la que le había acoplado una varilla de metal y una harmónica, instrumentos en que interpretaba sus propios tangos, Francisco García Gimenez, señala que los parroquianos entusiasmados por la música de Villoldo, hacian acompañamiento golpeando los nudillos de las manos contra las mesas de los bares, al mismo tiempo que las camareras lo hacían con las bandejas.

miércoles, 12 de junio de 2013

EL BAZAR DE LOS JUGUETES (POR CARLOS BASABE)


El tango "EL BAZAR DE LOS JUGUETES", Nace de la inspiración de dos grandes del tango. Roberto Rufino y Alberto Podestá. En mi juventud lo escuché hasta el cansancio, me rememoraba mis dias felices pero faltos de "cosas" que otros tenían más allá de la primera calle que separaba mi viejo y querido barrio "Buenos Aires Chico", con mi viejo y bien recordado pueblo de Villa Regina en la Provincia de Rio Negro.
      El "Nego Montero lo desgarraba hasta verter lágrimas, no lo cantaba ,..¡lo vivía!, luego por acercamiento vecinal me entusiasmó escuchárselo cantar a "Juan Carlos Rodriguez" que fué a probar suerte a Buenos Aires y recorrió un corto camino de orquestas de época. Siempre me dije; "si algún día grabo algún tango, ..este será parte de mi repertorio". Han tenido que pasar muchos inviernos para darme ese gusto, consegí un trio de Buenos Aires que me hizo una pista y me metí en el estudio de un gran amigo. lo recordé con la misma fuerza que lo escuché y si no está mejor es por dos motivos; Uno porque no me pudo haber salido mejor, y otro porque nunca fuí más que un aficionado. Hoy lo cuelgo para que ustedes puedan ser jueces, aunque más no sea de la historia hecha tango.

JORGE VIDAL

                 JORGE VIDAL
       
      Este cantor nacido en la barriada de Caballito (Buenos Aires) en 1928, fué un Porteño de pura cepa que admiró profundamente a Carlos Gardel, llevando a cabo cuando profesional muchas de las canciones del "Zorzal Criollo". A partir de 1946, integró un dúo vocal con Luis Peralta, debutando el el "Café Japonés" de la localidad de Lanús, luego como solista, cant
ó en el viejo "Café Argentino" de Chacarita, lo escucha el maestro Osvaldo Pugliese y lo incorpora a su orquesta donde dejaron grabados varios temas como; "Barra querida", "Vieja Recova", "Ventanita de arrabal" y otros más. En 1951 se desvincula de Pugliese y lo contrataron para cantar en Radio El Mundo de Buenos Aires acompañado casi siempre por cuatro guitarristas; Vila, Moreno, Remersaro y Gatti.        Desde esa arrancada, se convirtió en uno de los interpretes más solicitado de Buenos Aires y su presencia se expandió entre cafés y confiterías porteñas.  Junto a Francisco Canaro participó en las representaciones teatrales de "Tangolandia", y para el cine dejó su figura en la película ""El Tango vuelve a París".


domingo, 9 de junio de 2013

EDMUNDO RIVERO Y ANIBAL TROILO




Edmundo Rivero y Anibal Troilo, no se encontraron de casualidad, porque Rivero estaba terminando de cantar con la orquesta de Salgán, unas noches después de haberse conocido en un baile de Barrio donde Troilo acudió para escuchar al "feo". Luego de quedar totalmente entusiasmado con esa voz pastosa y varonil, invita a Rivero para reunirse en un lugar que se llamaba "La Cartuja" (Diagonal Norte y Libertad). Pichuco llegó acompañado de su mujer Zita y Rivero llevó su guitarra. Al poco tiempo ya estaba cantando junto a Pichuco en un reservado que había en el local, hacia las cuatro de la mañana, Troilo se acordó el motivo de ese encuentro, diciéndole a Rivero;- Mire,... ¡me gustaría que usted cante en mi orquesta esas cosas que cantó acompañado de su guitarra!. ¡Va a ser toda una novedad, por lo tanto dígame, que es lo que usted pretende para trabajar conmigo. Rivero le contesta;- Vea,..lo que yo quiero es  tener un buen repertorio, dígame que es lo que le gusta de todo esto que he cantado para incluirlo en el repertorio, mientras tanto usted me da otras piezas para completarlo. 
       Rivero sorprendió una mirada expresiva entre Pichuco y su mujer, así que más tarde Troilo se lo explica. ¿Sabe porqué miré así a mi mujer?,..Porque cuando le pregunté que pretendía para cantar en mi orquesta, usted me respondió que "Un buen repertorio" y no de plata como lo han echo todos anteriormente.  ¡Bueno, porque yo nunca canté por plata! le responde Rivero, recordando después que el quería una oportunidad que consiguió desde aquel mismo instante. 

EL TANGO LA MOROCHA

         COMO NACIÓ EL TANGO "LA MOROCHA"


Sobre el amanecer navideño, Enrique Saborido, sentado en la mesa de un café de San Telmo y Barracas con su amigo Villoldo, le confesó que estaba manoseando un nuevo tango, tan pobrecito como el niño de Belén. Villoldo entendió inmediatamente el mensaje de su camarada y le acercó un retazo de papel de estraza para que le diera forma. Saborido le escribe una estrofas ingenuas que comenzaban diciendo:
              Yo soy la Morocha
              la más agraciada
              la más renombrada
              de esta población.....
Mientras escribía el texto, ya estaba pensando en quien sería la intérprete. "La morocha más agraciada" sería Flora Rodríguez la esposa de Gobbi.  Flora Rodríguez estrenó el tango y lo grabó. Las orquestillas tangueras y las bandas lo adoptaron para ejecutarlo, los organitos lo pasearon por la Ciudad de Buenos Aires, las "casas de música" exibieron en sus escaparates las partituras impresas. Las chicas de "familia bien" compraron el ejemplar que todo el mundo cantaba y lo integraron en el atril del piano con el permiso de los papás. Este tango traspasó la puerta cancel de los hogares, por mérito de una musiquita que se tocaba con un dedo, mientras que su letra nunca pudo ofender a nadie.


LOS CONJUNTOS PRIMITIVOS

     LOS CONJUNTOS PRIMITIVOS

Tratando de adentrarnos en la más profunda zona del tango primario, se puede decir con bastante certeza que las primeras formaciones instrumentales del tango, eran modestos "trios" o "Tercetos" como eran denominados y sus instrumentos fueron principalmente violín, flauta y arpa, agregándole ocasionalmente algún acordeón de origen Italiano, o el de un romántico mandolín. Casi con seguridad esos fueron los primeros instrumentos elegidos parav darle color a los primeros tangos instrumentales, aunque no se debe descartar además la presencia de las domésticas concertinas, e incluso la harmónica de boca. 
Conviene puntualizar que aquellos ejecutantes de la primera hora del tango fueron músicos orejeros o intuitivos, casi sin excepción, ya que carecían de formación musical académica. A lo sumo, llegaban a conocer algunas tonalidades simples que utilizaban como punto de partida para la posterior improvisación, (que fué también la forma inicial de la composición del tango).  Cuando una improvisación resultaba acertada, la repetían una y otra vez, hasta quedar convertida en tema definitivo que los interpretes recogían de oido.