miércoles, 11 de enero de 2012

LUNFARDO

EL LUNFARDO 
Si bien hay distintas posturas en cuanto a la elección de los términos pertenecientes al lunfardo, la mayoría coincide en que esta jerga es un repertorio de términos traídos por la inmigración durante la segunda mitad del siglo pasado y hasta el estallido de la primera gran guerra.
Tradicionalmente, el lunfardo suele ser considerado como una lengua argótica inventada por seres marginales. Según esta teoría, era originalmente un lenguaje en código entre los delincuentes, para poder comunicarse entre sí por entre las rejas de la cárcel.
En realidad, el lunfardo nace en los barrios pobres, debido a la convivencia forzada entre inmigrantes y nativos. 
Lo correcto sería hablar de letras lunfardescas, escritas por autores que conocen muy bien el lenguaje y el ambiente, pero que sin embargo no pertenecen a él.

La estructura del lunfardo se nutre de la sustitución de sustantivos, verbos, adjetivos e interjecciones castellanas por términos, a los que se les cambia el significado, provenientes de la germanía, del caló, del italiano y sus dialectos, del francés, del portugués, del inglés, de las lenguas indígenas (quechua, guaraní y mapuche) y hasta de palabras hispánicas a las que se les da un sentido que nada tiene que ver con el original.
Un elemento auxiliar del lunfardo es el vesre, o sea la pronunciación de las palabras cambiando el orden de las sílabas: tango es gotán, bacán es camba, viejo es jovie, cabeza es zabeca y así sucesivamente.

Obviamente, este "idioma" carece de reglas fijas, nutriéndose de un enorme dinamismo. Para preservar este legado cultural, el 21 de diciembre de 1962 fue creada la Academia Porteña del Lunfardo. Hay también diccionarios específicos de lunfardo que se pueden consultar.

En los primeros tiempos, cuando el tango comienza a convertirse en canción, las letras que acompañan la música son obscenas y sus títulos dejan lugar a pocas dudas.

Más tarde, con la llegada de los primeros letristas cultos, el tango abandona su ámbito original y se ve obligado a disimular la procacidad de sus primeras canciones. Sin embargo, el lunfardo resucita rápidamente, pero ahora en manos de compositores ajenos al mundo delictivo que lo había engendrado. Las letras de Celedonio Flores reflejan los problemas del pueblo y la moral del suburbio, utilizando el lunfardo que habla la gente ("Corrientes y Esmeralda", "La Mariposa", "Mano a mano", "Muchacho").

ANUARIO DEL TANGO

FLORINDO SASSONE
El 12 de enero de 1912 nace en el Barrio de Liniers (Capital Federal de Buenos Aires) Florindo Sassone que perteneció a las típicas de Antonio Polito, Roberto Firpo y Osvaldo Fresedo. En la década de los 30 formó su primera orquesta con Francisco Amor en los versos cantados .  Entre sus cosecha de temas figuran “Solo un corazón”, Pleito malevo”, “ Tiempo al tiempo”, etc.  Falleciendo en San Pedro (Buenos Aires) el día 31 de enero de 1982.

Tambien un dia 12 de enero pero del año 1960 Fallece Carlos Di Sarli, a los pocos días
 de haber cumplido 57 años. El autor del tango “Bahía Blanca”, tenía una honrosa distinción: “La gran Cruz de la Orden de Malta y Rosas, y el diploma de Comendador.

Otro que nace un dia 12 de enero del año 1927 es Leopoldo Federico ,bandoneonista que debutó con  Juan Carlos Cobian en 1946, actuando seguidamente en casi todas las orquestyas del ambiente hasta llegar a secundar a Julio Sosa en su mejor momento artístico. Uno de sus temas m,ás recordado siempre es “Cabulero”.

sendra (colaboracion de Pepe)

MIS DISCULPAS

A todos aquellos que cada tanto ingresan a este blog y al otro "A solas con el tango", les pido disculpas por haberme ausentado cuatro dias y no renovar lecturas. He estado con otras cosas que me han absorbido el tiempo  y bloqueado la única neurona que funciona a medio gas.

martes, 3 de enero de 2012

ANUARIO DEL TANGO


El 3 de enero de 1936 nace en Chacabuco (Buenos Aires) RAUL
 MIGUEL GARELLO, bandoneonista y arreglador iniciado en la orquesta de Roberto Firpo. Estubo junto a Horacio Salgán y Anibal Troilo especializándose en dirección y arreglos de acompañamiento.  Como autor le pertenecen; Trasnoche de ilusión, "Dice una guitarra", "Con las pocas palabras y otros titulos más. 

ANUARIO DEL TANGO


El 3 de enero del año 1911, en el registro de la propiedad intelectual de Buenos Aires, y según la ley Nº 7092 de 1910, se anota el primer tango. Su autor fué Ramón Coll y el titulo fue "La Rubia" con el agregado de "primer tango criollo para piano con letra". En S.A.D.A.I.C. a los efectos de la ley figura como tango Nº 1 "La Cumparsita" no presisamente por haber sido el primero, sinó como homenaje a su popularidad, luego de realizada la fusión de músicos y letristas

BANDONEON

LA LLEGADA DEL BANDONEON

LA LLEGADA DEL BANDONEON A ARGENTINA
El 25 de enero de 1868, el barco Landskrona, de bandera Sueca fondeó en el puerto de Buenos Aires. Era una tarde calurosa y húmeda, y unos pocos gorriones abombados por el calor se arrimaban a los charcos para refrescarse, bajo el solaso de la siesta los muelles estaban desiertos, solo un grupito de changadores agrupados bajo el alero, observó las maniobras de atraque. El Landskrona , un viejísimo barco carguero de la Norrköping, que hacía al parecer el último viaje de ultramar, traía un cargamento de yute desde Bombay. La tripulación agotada y sedienta por los casi cuarenta días de navegación tras las maniobras de amarre, no demoró más de media hora en volcarse integra en los bodegones de Paseo de Julio. Iban ocupando los locales que al llenarse permitían ocupar otros necesitados de clientes. El primer bar que ocuparon se llamaba “El Tirreno” y casi pegado estaba “El Pireo”y allí fueron a recalar dos marineros Alemanes que son motivo de esta historia. Un gigantón rubio de Cuxchaven de celeste mirada infantil y otro era morocho y retacón con un desagradable tic en la boca y que llevaba tatuado en el brazo el escudo de Baviera. Los dos alemanes empezaron a beber en copas grandes aguardiente de caña, al principio en silencio saboreando el licor, después de a poco el alcohol fue provocando una euforia bochinchera. A la tardecita comieron pescado frito y salchichón, hasta que entrada la noche aparecieron mujeres que acompañaron a nuestros personajes a una mugrienta piecita en el fondo del bodegón. Al otro día después de una gran trifulca, fueron hasta el barco en busca de otra parte del dinero. Lo cierto es que a los tres días por habilidad de las mujeres o del bodeguero, se quedaron sin una corona en el bolsillo. Esa noche partiría nuevamente el barco que los había traido, por ese motivo conversaron entre ellos un rato y al final de acuerdo se levantaron para dialogar con el Griego dueño del local, acordaron que seguirían bebiendo u que el rubión quedaría de garantía mientras el mocetón morocho fue en busca de algo que pudiera pagar la deuda contraída.  No pasaron más de veinte minutos cuando el Alemás regresó, traía en la mano un bulto del tamaño de una valija y sin decir palabra la dejó sobre el mostrador, dijeron una cifra que el griego cortó por la mitad enseguida mientras echaba una mirada despreciativa a aquel bulto, estaba metido dentro de una especie de envoltorio negro abrochado con botones que el bodeguero fue abriendo sin prisa. Adentro descubrió una especie de acordeón con mezcla de concertina, les arrimó un par de botellas más de bebidas a los Alemanes y unos pesos arrugados. El rubio se paró y sacando ese instrumento, se pasó una correa sobre el hombro para sujetarlo, de pié y apoyado en el mostrador toco con dificultad una especie de mazurca champurreada. Todo hubiera sido una historia sin trascendencia si no hubiera aparecido en ese momento un tercer personaje, morocho de chambergo alto que mientras bebía una ginebra prestaba inusual atención a aquel instrumento. Era un conocido guitarrero de la zona con cierta fama de saber tocar con éxito. Se acercó al mostrador y olvidando por un momento su compostura lo miró con ojos asombrados y angurrientos, después pasó con suavidad sus dedos uñudos en la caja incrustada de nacares y por la botonera, no perdió tiempo y ofreció una suma que lo hizo acreedor inmediatamente. Pagó su copa, levantó el estuche con suavidad y se perdió por las callecitas del barrio de Monserrat.  Se dice que para principios de 1869 casi al final de la guerra con Paraguay el moreno fue llamado a las filas y hasta allá cargó el instrumento para entretener a sus compañeros con estilos, habaneras y mazurcas. Así llegó el primer bandoneón a la Argentina para luego hacerse uña y carne con nuestra música Rioplatense; “EL TANGO”