miércoles, 19 de junio de 2013

FRANCISCO CANARO

       FRANCISCO CANARO


       Como muchos otros nombres famosos del tango, el maestro Francisco Canaro, nacido en Uruguay en el pueblo de San José de Mayo, fué hijo de inmigrantes Italianos que llegaron a este País Sudamericano.  Su llegada se produce en 1888, y desde ese momento sus caminos fueron ingratos con su familia. Su padre no encontró el trabajo que necesitaba y se traslada a Buenos Aires en busca de esa salida. Francisco comenzó a trabajar como pintor de obra (se le llamaba brocha gorda) y al poco tiempo se le presenta la oportunidad de ingresar como operario en una fábrica de envases de aceite, allí su ya manifiesta obsesión musical lo llevó a construir con uno de esos envases que fabricaba, un rudimentario violín al que agregó un mástil y un arco improvisado. Con ese precario instrumento aprendió a tocar hasta que pudo comprarse su primer violín.  Se inició como músico trashumante recorriendo los prostíbulos de alejados pueblitos de la Provincia de Buenos Aires. En estos sitios peligrosos se conoció con otros músicos a los que en un futuro se asociarían para ejercer en grupo. Ente otras figuras legendarias se encontraban Samuel Castriota, y Vicente Loduca, debutaron en la cafetería de Suárez y Necochea de Buenos Aires y para los dias del centenario Argentino, se integró ya preparado artísticamente a la orquesta de Vicente Greco

domingo, 16 de junio de 2013

EXPERIENCIA (SONETO LUNFARDO)

         Sacado del libro de Luis Alposta; "Antología del soneto        Lunfardo"


         "EXPERIENCIA"

       Vos sos un gil de bute, si es que andás tan chalao
       y te da la viaraza por ponerte cabrero
       ¿no manyás que la vida te arruina el estofado
       y te deja sin mina, sin amor ni puchero?

       Creéme viejo, hacete el más ranún y piantate
       de la sesera el grupo del metejón ingrato
       laburala de guiso como un bacán y armate
       de alguna piba otaria, pa no pasar por gato

      Creeme, viejo, el mundo vive de puros trapos
       seguí la caravana, que si nó los sopapos
      del destino, algún día, te arruinarán la jeta

      Dedicate al escabio de la verdad, che hermano!
      nada de meteduras, y fumate un toscano
      de la vida, yirando como cualquier ruleta.

         

ANGEL VILLOLDO


         ANGEL VILLOLDO


Figura descollante de la Guardia Vieja, fué un prototipo de porteño ligado al mundo del tango. Nacido en 1869, ejerció de payador y guitarrero, sabiendo trabajar de "cuarteador" en el barrio de Barracas (Buenos Aires) Algunas cuestas en la topografía ciudadana obligaban a los carros cargados y a los tranvias ocupados a efectuar un esfuerzo suplementario que los caballos de tiro muchas veces no podían superar resbalando sobre el adoquinado de las calles. Cuando esto ocurría, "se pedía cuarta" y llegaba el cuarteador montado en un pesado ejemplar de gran alzada (con frecuencia de raza percherón) que prendido a la cincha, llevaba un lazo de tiento grueso trenzado a mano. con ese lazo enganchaba el vehículo en apuros y ayudaba a salvar el repecho. La fama de Villoldo como payador y cantor comenzó sobre el año 1900, cuando decidió salir a lucir sus habilidades en cafetines del barrio de La Boca, Los Corrales, San Telmo y en Las Carpas de la Recoleta. En esos sitios adquirió renombre pulsando una guitarra a la que le había acoplado una varilla de metal y una harmónica, instrumentos en que interpretaba sus propios tangos, Francisco García Gimenez, señala que los parroquianos entusiasmados por la música de Villoldo, hacian acompañamiento golpeando los nudillos de las manos contra las mesas de los bares, al mismo tiempo que las camareras lo hacían con las bandejas.

miércoles, 12 de junio de 2013

EL BAZAR DE LOS JUGUETES (POR CARLOS BASABE)


El tango "EL BAZAR DE LOS JUGUETES", Nace de la inspiración de dos grandes del tango. Roberto Rufino y Alberto Podestá. En mi juventud lo escuché hasta el cansancio, me rememoraba mis dias felices pero faltos de "cosas" que otros tenían más allá de la primera calle que separaba mi viejo y querido barrio "Buenos Aires Chico", con mi viejo y bien recordado pueblo de Villa Regina en la Provincia de Rio Negro.
      El "Nego Montero lo desgarraba hasta verter lágrimas, no lo cantaba ,..¡lo vivía!, luego por acercamiento vecinal me entusiasmó escuchárselo cantar a "Juan Carlos Rodriguez" que fué a probar suerte a Buenos Aires y recorrió un corto camino de orquestas de época. Siempre me dije; "si algún día grabo algún tango, ..este será parte de mi repertorio". Han tenido que pasar muchos inviernos para darme ese gusto, consegí un trio de Buenos Aires que me hizo una pista y me metí en el estudio de un gran amigo. lo recordé con la misma fuerza que lo escuché y si no está mejor es por dos motivos; Uno porque no me pudo haber salido mejor, y otro porque nunca fuí más que un aficionado. Hoy lo cuelgo para que ustedes puedan ser jueces, aunque más no sea de la historia hecha tango.

JORGE VIDAL

                 JORGE VIDAL
       
      Este cantor nacido en la barriada de Caballito (Buenos Aires) en 1928, fué un Porteño de pura cepa que admiró profundamente a Carlos Gardel, llevando a cabo cuando profesional muchas de las canciones del "Zorzal Criollo". A partir de 1946, integró un dúo vocal con Luis Peralta, debutando el el "Café Japonés" de la localidad de Lanús, luego como solista, cant
ó en el viejo "Café Argentino" de Chacarita, lo escucha el maestro Osvaldo Pugliese y lo incorpora a su orquesta donde dejaron grabados varios temas como; "Barra querida", "Vieja Recova", "Ventanita de arrabal" y otros más. En 1951 se desvincula de Pugliese y lo contrataron para cantar en Radio El Mundo de Buenos Aires acompañado casi siempre por cuatro guitarristas; Vila, Moreno, Remersaro y Gatti.        Desde esa arrancada, se convirtió en uno de los interpretes más solicitado de Buenos Aires y su presencia se expandió entre cafés y confiterías porteñas.  Junto a Francisco Canaro participó en las representaciones teatrales de "Tangolandia", y para el cine dejó su figura en la película ""El Tango vuelve a París".


domingo, 9 de junio de 2013

EDMUNDO RIVERO Y ANIBAL TROILO




Edmundo Rivero y Anibal Troilo, no se encontraron de casualidad, porque Rivero estaba terminando de cantar con la orquesta de Salgán, unas noches después de haberse conocido en un baile de Barrio donde Troilo acudió para escuchar al "feo". Luego de quedar totalmente entusiasmado con esa voz pastosa y varonil, invita a Rivero para reunirse en un lugar que se llamaba "La Cartuja" (Diagonal Norte y Libertad). Pichuco llegó acompañado de su mujer Zita y Rivero llevó su guitarra. Al poco tiempo ya estaba cantando junto a Pichuco en un reservado que había en el local, hacia las cuatro de la mañana, Troilo se acordó el motivo de ese encuentro, diciéndole a Rivero;- Mire,... ¡me gustaría que usted cante en mi orquesta esas cosas que cantó acompañado de su guitarra!. ¡Va a ser toda una novedad, por lo tanto dígame, que es lo que usted pretende para trabajar conmigo. Rivero le contesta;- Vea,..lo que yo quiero es  tener un buen repertorio, dígame que es lo que le gusta de todo esto que he cantado para incluirlo en el repertorio, mientras tanto usted me da otras piezas para completarlo. 
       Rivero sorprendió una mirada expresiva entre Pichuco y su mujer, así que más tarde Troilo se lo explica. ¿Sabe porqué miré así a mi mujer?,..Porque cuando le pregunté que pretendía para cantar en mi orquesta, usted me respondió que "Un buen repertorio" y no de plata como lo han echo todos anteriormente.  ¡Bueno, porque yo nunca canté por plata! le responde Rivero, recordando después que el quería una oportunidad que consiguió desde aquel mismo instante. 

EL TANGO LA MOROCHA

         COMO NACIÓ EL TANGO "LA MOROCHA"


Sobre el amanecer navideño, Enrique Saborido, sentado en la mesa de un café de San Telmo y Barracas con su amigo Villoldo, le confesó que estaba manoseando un nuevo tango, tan pobrecito como el niño de Belén. Villoldo entendió inmediatamente el mensaje de su camarada y le acercó un retazo de papel de estraza para que le diera forma. Saborido le escribe una estrofas ingenuas que comenzaban diciendo:
              Yo soy la Morocha
              la más agraciada
              la más renombrada
              de esta población.....
Mientras escribía el texto, ya estaba pensando en quien sería la intérprete. "La morocha más agraciada" sería Flora Rodríguez la esposa de Gobbi.  Flora Rodríguez estrenó el tango y lo grabó. Las orquestillas tangueras y las bandas lo adoptaron para ejecutarlo, los organitos lo pasearon por la Ciudad de Buenos Aires, las "casas de música" exibieron en sus escaparates las partituras impresas. Las chicas de "familia bien" compraron el ejemplar que todo el mundo cantaba y lo integraron en el atril del piano con el permiso de los papás. Este tango traspasó la puerta cancel de los hogares, por mérito de una musiquita que se tocaba con un dedo, mientras que su letra nunca pudo ofender a nadie.